Este sábado 4 de abril se creó un
fenómeno conocido como Luna de sangre. El efecto óptico que tiñó el satélite de
rojo, aconteció cuando la Tierra se interpuso entre el Sol y la Luna. Fue la
primera de las dos lunas sangrantes de este año.
La Luna sangrante o efecto óptico que la
tizna de un color rojo al satelite se produce cuando la Tierra se interpone
entre el Sol y la Luna. El satélite se sitúa en la zona más oscura de sombra de
nuestro planeta produciéndose un eclipse lunar total.
“La mayoría de estos fenómenos suelen
durar más de una hora. No obstante, este eclipse lunar es bastante inusual,
porque su momento álgido duró menos de cinco minutos”, explicaron los
astrónomos de Slooh.
En este caso, no se vio desde España y solo
lo disfrutaron los 4 minutos y 43 segundos de su totalidad los aficionados y
astrónomos ubicados en Australia, Nueva Zelanda y Hawái, además de ciertas
zonas de América.
El color rojo de la Luna se debe a la desviación
de la luz del Sol al pasar por la atmósfera celeste, unido a restos de polvo
volcánico. Al incurrir estos rayos del Sol en la Luna durante el eclipse, esta se
vuelve de este color.
El próximo acontecimiento de esta
naturaleza se espera para el 28 de septiembre, tras el equinoccio de otoño.
FUENTE: cienciaxplora.com
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