Luego de inundaciones en el norte de
Chile hace 10 días, un total de 25 personas han muerto y 101 se encuentran
desaparecidas, según el último balance del gobierno Chileno.
También se registran 29.741 personas
damnificadas, 2.734 de las cuales están aún en albergues, según las últimas
cifras de la Oficina Nacional de Emergencias (ONEMI).
La presidenta de Chile, Michelle
Bachelet, tenía programado visitar el sábado las localidades más afectadas por
las peores lluvias que ha sufrido la desértica región del norte del Chile en
los últimos 80 años y que afectaron fuertemente a tres de las 15 regiones del
país.
Entre el martes y miércoles cayeron en
la zona unos 24 milímetros de lluvias, cuando lo normal es 1,7 milímetros al
año.
Las fuertes lluvias produjeron el
desborde de los ríos cuyo cauce había permanecido seco durante años, los que
partieron en dos ciudades como Copiapó, Chañaral, Tierra Amarilla y Taltal.
Otras pequeñas localidades, como Alto del Carmen o Diego de Almagro, fueron
arrasadas parcialmente por el paso del agua, que se llevó consigo cientos de casas
en toda la región.
En total el balance preliminar del
gobierno habla de 2.071 casas destruidas y 6.254 que presentan daño mayor,
según el informe de la ONEMI.
Los equipos de rescate se esfuerzan
todavía en eliminar en estas ciudades toneladas de capas gruesas de lodo, que
impiden que la vida en las ciudades vuelva a la normalidad. El barro se ha
solidificado debido a las altas temperaturas de la zona y para eliminarlo es
necesario maquinaria pesada, una tarea que se estima que llevará semanas en
completar.
Según la ONEMI, un 2,6% de las personas
de la Región de Atacama sigue sin suministro eléctrico y en un 15% aún no se ha
restablecido el suministro de agua potable. En algunas poblaciones donde la
infraestructura se vio afectada, restablecer el agua potable podría llevar
meses.
FUENTE: diariolibre.com
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